Apr
19

Desmontando los mitos de los LEDs

Muchas son las preguntas y repuestas que se han generado acerca de los LEDs y como siempre no todas son verdaderas y no todas son falsas. A continuación desmentiremos 7 mitos sobre los LEDs.

“Los LEDs son para siempre…”

Es cierto que los LED duran más y son más resistentes a los golpes que cualquier lámpara convencional  pero  siguen siendo fuentes de luz y como todas las fuentes de luz se desvanecen poco a poco. Aquí queda patente la calidad del fabricante, cuanto menos calidad más rápido se disipa la luz.

“Las lámparas de LEDs son más caras…”

Sí es cierto que la inversión es más elevada que con otro tipo de lámparas pero ahorras el doble o más en energía. Por lo que podríamos decir que a medio-largo plazo salen más baratas, siempre y cuando elijamos LEDs de alta calidad y con garantías.

“Los LEDs no son regulables…”

Al tratarse de tecnología digital podemos decir que sí se pueden regular y controlar. No toda las lámparas se fabrican con regulador o regulables pero hoy en día, hay muchos fabricantes que las están sacando al mercado y además las diferencias de precios entre regulables o no regulables es poco considerable.

“Los LED necesitan tiempo para encenderse…”

El LED alcanza su máximo funcionamiento en cuanto se enciende. Arranque instantáneo. Además, no importa cuántas veces se apaguen y se enciendan porque su vida útil no se deprecia por el número de encendidos, al contrario que las convencionales. Sobre todo este es un factor que afecta en gran medida a la vida de las fluorescentes y de bajo consumo.

“Los LED no generan calor…”

Como cualquier lámpara, el LED irradia calor pero en menor cantidad que otras lámparas. Además, ese calor no es perjudicial con el medio ambiente ya que no emite calor infrarrojo ni radiación UV. Pero el calor que ellos mismos generan se debe disipar correctamente para garantizar sus horas de vida útil.

“A más vatios (W) más iluminación…”

En la iluminación tradicional si era así, pero los LEDs con menos potencia alcanzan la misma o más iluminación. Por tanto, con los LEDs donde hay que fijarnos es en los rendimientos. En la relación lúmenes y vatios, y en los ángulos de incidencia. Los lúmenes indican “el flujo luminoso de las fuentes de luz en todas las direcciones” y el ángulo de incidencia “nos va a indicar hacia donde se proyecta todo ese flujo luminoso”.

“Los LEDs no  funcionan bien en temperaturas muy bajas…”

En realidad puede que funcionen mejor en estas condiciones y pueden tener una vida útil más larga. Por eso son ideales para exteriores, frigoríficos o en lugares fríos. En estos entornos disipan mejor la temperatura que generan.

 

Os habréis dado cuenta que todo lo que se dice sobre el LED no es verdad.  Os animamos a que nos comentéis vuestras dudas acerca de los LEDs.

 

 

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